En un discurso cargado de definiciones económicas y fuertes advertencias a la dirigencia política y empresarial, el presidente Javier Milei ratificó el rumbo de su gestión frente a los principales CEOs de empresas estadounidenses. “Odio la inflación”, sentenció ante el reciente dato del INDEC.
Por [Tu Nombre/Redacción]
El Centro Cultural Kirchner (CCK) fue el escenario de una nueva edición del AmCham Summit, donde el presidente Javier Milei fue el orador de cierre.
"La inflación me repugna"
El inicio de su disertación estuvo marcado por la coyuntura. Milei fue tajante respecto al último índice de precios: “Cuando los políticos reciben un mal dato suelen fingir demencia; el dato no me gustó y me repugna, odio la inflación”.
El Presidente pidió paciencia al sector privado y aseguró que la política monetaria "apretada" continuará hasta que la inflación colapse.
El regreso al sector privado como amenaza y promesa
Uno de los momentos de mayor impacto fue cuando Milei desafió a quienes cuestionan la sostenibilidad de su ajuste:
“Si no nos acompañan, nos volvemos a casa sin ningún problema, todos podemos volver a trabajar en el sector privado.
No vamos a corrernos un centímetro de los valores judeocristianos”.
Esta frase resonó como una advertencia al "círculo rojo" y a la oposición, reforzando la idea de que su paso por la gestión pública es una misión técnica y moral, y no una carrera por el poder tradicional.
Ejes clave del discurso:
Motosierra sin freno: Aseguró que la orden en el Gabinete es profundizar el recorte del gasto público para poder, eventualmente, bajar impuestos.
Defensa del Capitalismo: Reiteró que el capitalismo de libre empresa es "la forma que toma la verdadera justicia en este mundo" y llamó a los empresarios a invertir para demostrar la superioridad moral del sistema.
Esfuerzo personal: El mandatario mencionó que trabaja 16 horas diarias y que sus ministros mantienen el mismo ritmo para revertir décadas de decadencia.
Recuperación en marcha: Según Milei, pese al dato inflacionario, "la actividad empezó a rebotar" y el crédito está creciendo.
Un cierre con tono de redención
Milei concluyó su presentación con una mirada optimista hacia el futuro, aunque condicionada al apoyo social y legislativo: “Cuando vean cómo cae la inflación y la pobreza, y cómo la economía se recupera y suben los salarios, probablemente nos acompañen y podamos continuar con más liberalismo”.
Para el sector empresarial presente en AmCham, el mensaje fue claro: el Gobierno no contempla un "Plan B" y la ortodoxia económica seguirá siendo el único norte, sin importar el costo político inmediato.